Migración venezolana y derecho al voto: algunas de sus implicaciones (Opinión)




Por Abg. Tello Benítez (@EleuterioBenit2)

La diáspora venezolana existe, no es un invento, como siguen afirmando algunos voceros del régimen venezolano, es difícil negarla. Ahí están las cifras, fundamentadas por diferentes organizaciones gubernamentales, internacionales, de las Naciones Unidas, de la Sociedad Civil, del mundo académico etc.

Los hechos, la realidad, y el drama de la migración venezolana son incontrovertibles.


Los países tienen a los migrantes venezolanos en su territorio y esto ha impactado sus políticas migratorias obligándoles a muchos cambios y decisiones, y ha incidido sensiblemente en sus servicios y en sus presupuestos. Países desarrollados han creado clubes de donantes para contribuir con los gobiernos que acogen mayor número de migrantes venezolanos, particularmente Colombia, Perú y Ecuador. El fenómeno ocurrió en forma abrupta y en este momento la primera migración del mundo (6.895.625) es la venezolana, si tomamos las cifras de: Refugiados y migrantes de Venezuela | R4V, superando a Ucrania (6.805.209), según el Portal de datos de migración (migrationdataportal.org)

La diáspora venezolana está en todo el mundo, no solamente está presente el América Latina y el Caribe, sino en todos los continentes.


El Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, sostiene que en EE. UU hay 465.200 personas migrantes y refugiadas de Venezuela. Y en España, es decir, en solo uno de los 27 países de la Comunidad Europea hay 418.200 (España | Movilidad Venezuela (ucab.edu.ve) Los venezolanos siguen saliendo por el Darién hacia EE.UU. En julio de 2022, Venezuela encabezaba la lista con 22.528, según el Servicio de Migración de Panamá (63 % de los migrantes que han cruzado el Darién este año son venezolanos (eldiario.com), y las cifras hacia los países europeos, particularmente hacia España, crecen. Según Eurostat (Agencia de estadísticas de la UE): el aumento de abril a mayo de 2022 se puede atribuir en parte a los aumentos en los solicitantes venezolanos (de 3 655 en abril a 4 820 en mayo; + 32%) y sirios por primera vez (de 6 485 a 8 025; + 24%. (Los solicitantes de asilo por primera vez aumentan un 17 % en mayo de 2022 - Productos Eurostat Noticias - Eurostat (europa.eu)

Muchos venezolanos en el mundo, en el entendido que para reconstruir a Venezuela el gobierno tiene que pasar a manos de las fuerzas democráticas, se plantean su reconstrucción desde las perspectivas de lo que han visto y aprendido en el exterior.

Buena parte del talento profesional, técnico, científico, artesanal, académico, empresarial, político, sindical, activistas de derechos humanos y dirigentes de ONGs, ha salido de Venezuela, y desde afuera piensan a Venezuela.

Piensan en su reconstrucción, se forman un paradigma prospectivamente de una Venezuela que valga la pena después de la tragedia que aún vive el país.

Podríamos decir que los venezolanos le prestamos históricamente poca atención al derecho al voto de los venezolanos en el exterior, el cual, además, era dificultado, ya antes de la diáspora, por la falta de consulados en muchos países grandes y también por el número de embajadas. Aunque ya en algunas elecciones durante el régimen del chavismo muchos venezolanos se desplazaban recorriendo largas distancias de un lugar a otro para votar, por ejemplo, en los EE.UU.

El fenómeno migratorio pone al desnudo el contraste existente entre el artículo 62 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual dice que: Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho a participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos o elegidas”, y el artículo 124 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales, el cual textualmente establece que “Solo podrán sufragar en el exterior los electores y las electoras que posean residencia o cualquier otro medio que denote legalidad de permanencia fuera de Venezuela”. El 124 de la Ley Orgánica de los Procesos Electorales deja en manos de los gobiernos donde se encuentran los venezolanos migrantes la regulación del derecho a votar, ya que son éstos, de acuerdo a sus normativas los que otorgan la condición de residente o las formas que denoten legalidad en el país en cuestión. Siendo difícil en muchos países obtener la condición de residente o estar regularizado. A todo evento el número de venezolanos residentes o regularizados en el contexto jurídico vigente es altamente significativo.

Otro punto esencial para hacer efectivo el derecho al voto de los venezolanos en el exterior es el registro electoral. De acuerdo al artículo 26 del Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales los datos de los ciudadanos venezolanos en el exterior se actualizan en las representaciones diplomáticas, y de acuerdo al artículo 27 del mismo reglamento, el agente de inscripción electoral es el funcionario de más alta jerarquía de la representación diplomática.

Esto no es viable con una diáspora tan grande, sin consulados ni embajadas en muchos países, y con 60 países que no reconocen al régimen de Maduro.

Aquí es donde se hace pertinente analizar el escenario de crear una plataforma tecnológica para el registro, actualización de datos, y el acto de votación de los venezolanos en el exterior. Dados los avances tecnológicos actuales y conocida la situación muy particular a atender, esta es una opción a estudiar seriamente. Ahora si alguien tiene una propuesta mejor, que haga efectivo el derecho al voto de los que estamos en el exterior, que la presente. Hay que evaluar todas las opciones, pero darle respuesta al problema.

Es indudable que para que haya elecciones libres en Venezuela, los venezolanos con derecho al voto en el exterior debemos participar, el volumen de electores en el exterior es tan grande que pueden presentarse escenarios en los que esta votación sea determinante.

La dirigencia política debiera mirar con más interés, atención, y valoración objetiva, este factor del proceso electoral presidencial de 2024.

El problema tiene solución, si se impone la sensatez, incluyendo una negociación política seria y responsable que garantice el derecho a elegir de los electores venezolanos que estamos en el exterior.

El Consejo Nacional Electoral tiene en esto una gran responsabilidad, y particularmente los rectores Enrique Márquez y Roberto Picón. Ya se han presentado al CNE dos proyectos de reglamento, uno por el Voluntariado de Técnicos Electorales (VOTE), el 19 de julio de 2022, y otro posteriormente, por los partidos políticos UPP89 y un Nuevo Tiempo, que no sabemos qué contiene porque no se ha hecho público. Todas las propuestas de reglamento que se hagan deben ser analizadas en el proceso de búsqueda de la solución al problema.

Post-elecciones, debe reformarse la Ley Orgánica de Procesos Electorales para garantizar el derecho al voto de los venezolanos en el exterior, teniendo en cuenta el artículo 62 de la Constitución y los instrumentos internacionales de los derechos humanos, lo cual supone, desde luego, quitar del artículo 124 esto de que “Solo podrán sufragar en el exterior los electores y las electoras que posean residencia o cualquier otro medio que denote legalidad de permanencia fuera de Venezuela”. Esto sería lo ideal

La reconstrucción de Venezuela debe pasar por el respeto a los derechos democráticos y humanos y la creación de una administración sujeta a la constitución y de las leyes y en consecuencia respetuosa de los derechos de los ciudadanos, una administración digitalizada para mayor eficacia y transparencia.

La situación política de Venezuela a la luz del proceso electoral presidencial de 2024 plantea un reto para los países democráticos que buscan una solución al caso Venezuela.

Esta crisis se manifiesta como un reto a las democracias y más si a un 20% de los ciudadanos venezolanos dispersos por el mundo se les desconoce el derecho a participar en la solución del problema democrático e institucional de su país, mediante el mecanismo ideal de las democracias: el voto libre y transparente.

Comentarios

  1. Muy buen artículo sobre el derecho constitucional de todos los venezolanos registrados en el CNE para votar. Bien documentado y con propuestas claras.Invita a la dirigencia política y al gobierno a hacer efectivo este derecho José María Fernandez

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